miércoles, 28 de enero de 2009

Escapismo (Literatura)

A veces se pide de las palabras un exorcismo (como quien reza esperando respuesta), alguna afirmación quizás redundante, y no un relleno del vacío... Pero a veces no es suficiente y somos conscientes de nuevo del paso del tiempo: una pérdida del mismo cuando el alivio o conclusión que buscamos -el punto final- debería ser nuestro.

Cristianismo (definición) - II

Especie de blasfemia en que el hombre cree posible matar a Dios.

(Continuación de "Cristianismo (definición)")

Escapismo

Ni siempre se está en el mejor lugar o en el mejor momento. Cuando ocurre a la inversa, estar en el peor lugar (o en el peor momento), la reacción más natural es irse a otra parte, cuando esperar se nos hace intolerable porque las condiciones rebasan nuestra capacidad o resistencia. "Debilidad" o "fortaleza" son medidas de estas últimas según las circunstancias, aunque pueda uno hacerse más "fuerte". Por esto, acudimos siempre a los medios o rutas de escape cuando la situación nos empuja a ellos. Pero a veces éstos no existen y en los casos extremos, cuando no hay otra parte adonde ir o el moverse es ineficaz, la única salida es no estar ya en ninguna parte.

sábado, 17 de enero de 2009

Para terminar con el juicio de dios - II

Dios no existe pero tampoco está muerto.

viernes, 16 de enero de 2009

Dime con quién andas y te diré quién eres

Camuflarme, mimetizarme, fungir de espejo: clonarme como otro más. Anticipar respuestas y confirmar que existe un guión que seguido al pie de la letra impide el deja-vú.

domingo, 11 de enero de 2009

Oveja negra

Ser la "oveja negra" (a veces sin ser un cordero siquiera o haberlo sido).

Eso somos en el recuerdo de algunos, a veces para siempre...

Un gesto ausente o falazmente propicio, según el instante, en más de un retrato:

Les impide ver en el espejo lo que tienen de oveja y otros seres, sin importar el color.

viernes, 9 de enero de 2009

Para terminar con el juicio de dios

(Continuación de una obra inconclusa por Antonin Artaud y tantos otros...)


El temor a dios es un tumor hereditario y contagioso, a estas alturas quizá imposible de extirpar. Un tipo que cree que dios existe y que habla, sólo dios sabe qué cosas escucha. Los que tienen miedo de escuchar (la mayoría) se conforma con lo que "escucharon" otros. Una especie tan estúpida (dizque sapiens) que se deja engañar por sus propios fantasmas, aunque en estos días encerremos en manicomios a tipos como Abraham a quien "dios" les ordena matar a un hijo. Para abolirlo tenemos que elegir entre un holocausto nada fácil en que perecería lo que queda de la humanidad o la tarea más difícil de convencer o seducir a cada cual a que mate a "dios" dentro de sí, tantas veces como sea necesario. De lo contrario es más que probable que la religión acabe con nos (y cada una suele tener su apocalipsis). Imposible dejarlos matarse entre sí sin que puedan tocar a los verdaderamente infieles e inocentes...

Sucede que como especie somos una novedad, y existe una "niñez" a nivel de especie y por eso creemos todavía en nuestros reyes magos y en san Nicolás.